Preámbulo para la Nueva Constitución

En el marco del proceso constituyente que vive nuestro país, los estudiantes de tercero y cuarto medio elaboraron en equipos distintas propuestas de preámbulos constitucionales para la nueva carta magna que seguramente tendrá nuestro país el próximo año.  El trabajo que se extendió por varias semanas tuvo como propósito analizar distintos preámbulos constitucionales de países del todo el mundo, y elaborar un preámbulo propio considerando nuestra historia reciente, principios y objetivos claros del país que queremos construir y elementos fundamentales que promovemos como comunidad en la asignatura, como por ejemplo: la diversidad y pluralidad de la sociedad, el respeto y promoción de los derechos humanos y la identificación con un proyecto común para todos los habitantes de la república. 

Se conformaron 4 equipos de trabajo en cuarto medio y cinco equipos en tercero medio. De estos ocho preámbulos fueron seleccionados dos en cada curso democráticamente, para que la comunidad del Colegio La Fontaine de la misma forma elija, apoyando con su nombre y firma al preámbulo que mejor represente el país que soñamos para este nuevo ciclo constitucional»

 
Los autores de las propuesta son los siguientes:
 
A: Antonia García, Ivanna Rojas, Clara Lepeley, Fernanda Órdenes y Florencia Vergara. 
B: Aylén Huenchu, Lucas Millar, Renata Pancani, Martín Dávila y Diego Ruz.
C: Estibaliz Basterrechea, Vicente Cerón, Patricia Pávez, Francisca
D: Joaquín Fuentes, Miguel Cabrera y Jerónimo Urzúa
 

Propuesta Ganadora

Grupo D

Revisa el video de agradecimiento que los integrantes del Grupo D enviaron a todas y todos quienes participaron en esta actividad y votación. 

Revisa las propuestas

Grupo A

Nosotros, los pueblos independientes de este territorio que hoy en día constituye la República de Chile, unidos en su diversidad multicultural, presentamos esta nueva carta magna, borrando la herencia constitucional de un pasado donde la libertad no fue respetada, siendo conscientes de la relevancia de mantener la memoria histórica de los hechos que han marcado al país y sus habitantes.

Nos juntamos con la Madre Tierra, con la que, como humanidad, hemos sido muchas veces indiferente, y es por esto último que nos comprometemos a respetarla, cuidarla y trabajar junto a ella, tal como lo han hecho históricamente los pueblos ancestrales, con una convicción que fue invisibilizada y desvalorizada. Con esto en mente, trabajaremos para garantizar el uso responsable y planificado de los recursos naturales de la tierra que nos provee.

Reconstruimos un país en donde se considerará la pluralidad de pensamiento y cultura de cada individuo y comunidad que conforma parte del territorio, teniendo como límite, el no pasar a llevar la libertad y dignidad del otro, y así desarrollar el diálogo intracultural, intercultural y plurilingüe.

Con la presencia y participación de quienes han sido históricamente invisibilizades y excluides, como mujeres, pueblos originarios o disidencias sexuales y de género, quienes, gracias a su lucha, nos han permitido estar aquí hoy, de esta forma y afirmando que deseamos que se cumplan los Derechos Humanos sin discriminación alguna y sin olvidar ni dejar la unión comunitaria, fruto del movimiento social, que nos impulsó a crear esta nueva constitución para, con y por el pueblo.

Grupo B

Nosotras y nosotros en representación de todas las personas y naciones que conforman la República de Chile, laica y de composición plural, reconocemos a todos y todas quienes habitamos dentro del territorio nacional como sujetos nacidos libres e iguales en dignidad y derechos.

Protegiendo, defendiendo, garantizando y consagrando, los derechos de todo ser vivo; niños, niñas y adolescentes, ciudadanos y ciudadanas, personas de la tercera edad, migrantes y los ecosistemas. Reprobando las violaciones a estos en todo contexto y toda época.

Preservando nuestro medio ambiente, desde la cordillera hasta las islas y desde el desierto hasta nuestro territorio antártico, considerándolo vital para el desarrollo y sustento de todas las personas que habitamos el país.

Reconociendo a nuestras naciones originarias, respetando e integrando su cultura y tradición. Al mismo tiempo que distinguimos las distintas culturas, ya sean autóctonas o practicadas por nuestros hermanos y hermanas migrantes, pensando la migración como un derecho humano inalienable que ha de ser respetado y promovido.

Fomentando la unión entre el pueblo latinoamericano, con quienes compartimos nuestras raíces e historia, el nacimiento y maduración de nuestras naciones, desde las civilizaciones precolombinas hasta el día de hoy, pasando por el periodo colonial y los posteriores procesos de independencia.

Condenando los hechos ocurridos en la dictadura, visibilizando a las víctimas y en especial a los y las detenidos desaparecidos.

Avalando, los movimientos sociales, considerándolos el motor de los cambios experimentados en la historia reciente de nuestro país.

Con estos puntos como objetivo, redactamos esta constitución.

Grupo C

Nosotros y nosotras, convencionales constituyentes, elegidas democráticamente en el marco de la redacción de una nueva Constitución, estamos aquí, en representación de todas las madres, mujeres, hombres, padres, niñas, niños, la comunidad LGBTQ+, personas migrantes y nuestra hermosa madre tierra, para la construcción de una constitución intercultural, plurilingüe y plurinacional, que asegure la inclusión y libertad de todo habitante del territorio, que amplíe nuestra democracia, amplíe nuestra participación y gusto por la vida en comunidad.

Así, inspirados por el reciente grito de la diversidad, que hoy se escucha, pero que largo trayecto ha incidido en las vidas de millones de seres vivos, pobladores del territorio chileno. Buscamos como objetivo principal la creación de un Estado basado en el respeto e igualdad entre todos y todas, con principios de soberanía, responsabilidad, empatía, libertad y justicia que garantice un orden político, económico y social justo, donde predomine la búsqueda del vivir bien.

Aspiramos, para cada ser que habita en Chile, la libertad de vivir, opinar y de adoptar cualquier creencia que se atañe al estilo de vida. Es por esto que sentimos el deber de beneficiar la cultura de nuestras naciones originarias, concediendo espacios propios y protección ante desigualdades e injusticias.

Esperamos alcanzar aquella unidad entre naciones, regiones, comunas y pueblos que por ideales individualistas y anti valóricos nunca logramos. Lo cual nos lleva a dejar atrás el pasado de nuestra antigua sociedad colonial y neoliberal, asumiendo la responsabilidad de construir colectivamente un Estado Unitario responsable del bienestar y de la inserción de valores, que consideramos fundamentales para el crecimiento de este.

Cumpliendo el mandato de nuestros pueblos, con la fortaleza de nuestra tierra y nuestro espíritu de unidad y diversidad decretamos la siguiente constitución.

 

Grupo D

Nosotros el pueblo de Chile, conformado por las diversas naciones que habitamos el territorio, reconocemos una Historia compartida, marcada por las injusticias del pasado. Entregamos esta carta magna, con la noble misión de construir un futuro más digno e inclusivo, basado en el respeto hacia el prójimo, velamos por mantener estos pilares para todas las personas que viven o vivirán en Chile.

Esta constitución surge gracias a las luchas del pueblo, durante diversas manifestaciones a lo largo de los años y la revuelta popular de 2019, la cual buscó eliminar las injusticias, cuyo origen se remonta a la oscura época en la que acabó la democracia, las acciones que se le atribuyen a este tiempo dañaron el país. El pueblo de Chile ha sabido levantarse frente a la opresión y es por eso que honramos a aquellos que han trabajado para construir y desarrollar nuestro país.

Dejamos en el pasado el sistema de abusos que marcó este país, y bajo el principio de Justicia Social, reconociendo nuestra pluralidad y diversidad, buscamos la igualdad plena para todas las comunidades que habitan en este territorio. Reafirmamos el respeto por los derechos humanos, las libertades, paz y concordia, valores que deben conducir el destino de nuestra patria en libre autodeterminación.

Siendo conscientes de la necesidad de contribuir a la protección del mundo nos comprometemos a promover la paz entre distintos pueblos, además de garantizar la protección al medioambiente, para la continuidad de una vida segura de las próximas generaciones.

Respondiendo a la voluntad del pueblo de ser el protagonista de su propia historia, nosotros adoptamos esta constitución como suprema ley de la república, para que nos guíe por un futuro esperanzador.

Todos somos: Hermanos y Hermanas, Taina Tane y Taina Vahine, Panatura, Jach´ajila y Kullaka, lamngen.